Ingredientes que explican una cocina casi mejor que cualquier libro. Productos que cruzaron el Atlántico hace siglos, técnicas que fueron cambiando con el tiempo y sabores que hoy reconocemos como propios aunque nacieran a miles de kilómetros.
Gastromestiza 2026 llega a Mérida del 30 de septiembre al 2 de octubre con una propuesta que pone frente a frente dos cocinas que llevan siglos compartiendo ingredientes, técnicas e historias. Durante esos días, profesionales de Extremadura y de distintos países de América se reunirán para cocinar, conversar y trabajar sobre todo lo que une a ambas orillas del Atlántico.
El encuentro tendrá como escenario la Escuela Superior de Hostelería y Agroturismo de Extremadura (ESHAEX). La iniciativa forma parte de Extremestiza, la estrategia impulsada por la Junta de Extremadura para reforzar la relación cultural y gastronómica entre Extremadura y los países hispanoamericanos.
Esta será la primera edición de Gastromestiza. El punto de partida es claro: mirar qué queda hoy de esa relación entre las cocinas extremeña y americana y, sobre todo, qué cosas nuevas pueden surgir de ella.
Una relación que empezó hace siglos
Tomate, patata, cacao, maíz o pimientos llegaron a Europa desde América y terminaron incorporándose a nuestra alimentación de una forma tan natural que hoy cuesta imaginar muchos platos españoles sin ellos. El intercambio también se produjo en sentido contrario. Productos europeos, animales, técnicas culinarias y formas de conservación viajaron hasta América y allí fueron adaptándose a cada territorio, a cada clima y a cada manera de cocinar. De aquellos viajes quedaron recetas, costumbres y formas de trabajar los alimentos que fueron cambiando con el paso del tiempo.
Gastromestiza recupera precisamente esa historia, aunque el encuentro no quiere quedarse solo en el pasado. La propuesta mira a la cocina actual y a lo que puede ocurrir cuando profesionales con trayectorias muy diferentes comparten producto y fogones.
¿Qué hace un cocinero extremeño con una técnica aprendida al otro lado del Atlántico? ¿Cómo cambia un ingrediente conocido cuando alguien lo interpreta desde otra cultura? Esas mezclas son, en buena medida, las que dan sentido a esta primera edición.
Tres días para cocinar y compartir
El programa se desarrollará durante tres jornadas y contempla ponencias, talleres, demostraciones culinarias, sesiones de trabajo, debates y showcookings. También se ha anunciado un showcooking a cuatro manos, un formato especialmente ligado a la filosofía del encuentro.
Gastromestiza reunirá a una amplia representación de cocineros extremeños y latinoamericanos. Por parte de Extremadura participarán Juan José Piris, de Parada de la Reina/Martina Bistró, Antonio Luís Falcón, de Agallas gastro & food, Rocío Maya, de La Taberna de Noa, Abel Castaño, de Golimbeo, Charo Donaire, fundadora de Qué Gustera, y María del Carmen Pereira, docente de cocina y pastelería. A ellos se sumarán Alejandro Durand (Perú), Pablo Maldonado (Ecuador), Carlos Pascal (Chile), Iván Fernando del Razo (México), Luz Dary Cogollo (Colombia), Andrea Luján (Perú) y Daniel Clavijo (Venezuela).
Habrá cocina, por supuesto, pero también tiempo para hablar de producto, técnicas y de los retos que tiene por delante el sector agroalimentario. En encuentros de este tipo, además, no todo ocurre durante una ponencia o delante de un escenario. Muchas veces son las conversaciones entre profesionales, las ideas que aparecen durante una demostración o una comida compartida las que terminan abriendo nuevas colaboraciones.
Un recetario nacido entre dos orillas
Una de las iniciativas principales de esta edición será la creación del I Recetario Mestizo de Extremadura y América. Aquí se reunirán productos, técnicas, conocimientos y tradiciones culinarias compartidas por ambas orillas y contará con la participación de chefs de Extremadura, Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela, Chile y México. Más allá de recopilar recetas, el proyecto permitirá dejar por escrito una parte del trabajo realizado durante Gastromestiza.
Y ahí puede estar uno de los aspectos más interesantes del encuentro: comprobar cómo cambia una elaboración cuando dos maneras distintas de entender la cocina se encuentran. No es algo nuevo. La gastronomía lleva siglos evolucionando de esta forma. Un ingrediente llega a otro lugar, alguien empieza a cocinarlo de manera diferente y con los años termina formando parte de recetas que sentimos completamente nuestras.
De la dehesa a las cocinas de América
Extremadura tiene una despensa que se reconoce enseguida. Está la dehesa, claro, pero también el ibérico, los quesos, los vinos, los aceites, el pimentón o una huerta con muchísimo peso en la cocina de la región.
En América la variedad es todavía mayor y resulta difícil hablar de una única gastronomía. Basta pasar de un país a otro, o incluso de una región a otra dentro del mismo país, para encontrar ingredientes, recetas y formas de cocinar completamente diferentes.
Precisamente por eso tiene sentido ponerlas en contacto. Ver qué pasa cuando productos y técnicas tan distintas comparten una misma cocina es parte del atractivo de Gastromestiza. A veces no hace falta transformar completamente un plato. Puede bastar con cambiar una técnica, introducir un ingrediente diferente o mirar un producto conocido desde otro punto de vista.
Otra manera de contar Extremadura
La gastronomía se ha convertido también en una forma de conocer un territorio. Detrás de un producto hay agricultores, ganaderos, cocineros, pequeñas empresas y formas de trabajar que explican mucho más de un lugar que una simple receta. En Extremadura ese vínculo con el origen sigue teniendo un peso enorme. Muchos de sus productos más conocidos no pueden separarse del paisaje del que proceden ni de las personas que los elaboran. A esa tradición se suma una generación de cocineros que continúa revisando recetas conocidas, recuperando ingredientes y planteando otras maneras de utilizar el producto extremeño.
Gastromestiza incorpora ahora la mirada hacia América, algo que encaja de forma natural si tenemos en cuenta la cantidad de ingredientes y costumbres culinarias que viajaron en ambas direcciones durante siglos.
Una primera edición que comienza en Mérida
Gastromestiza inicia este año su recorrido como el primer encuentro gastronómico entre Extremadura y América dentro de la estrategia Extremestiza. Durante tres días, Mérida reunirá cocinas que llevan mucho tiempo relacionándose, aunque no siempre seamos conscientes de ello. Productos que cruzaron el Atlántico, recetas que fueron cambiando por el camino y profesionales que ahora volverán a trabajar juntos sobre esa historia compartida.








