Tras siete meses de transformación, HUTONG reabre en el barrio de Salamanca con una propuesta que refuerza su compromiso con la cocina tradicional china ejecutada con precisión contemporánea. El espacio es nuevo, pero el foco permanece intacto: producto, técnica y fidelidad al recetario imperial.

Un espacio pensado para acompañar al plato
La nueva sala, más sobria e íntima, combina madera natural, patrones geométricos oscuros y papeles pintados importados desde China. Dos reservados —uno amplio y otro más recogido— permiten degustar la experiencia con privacidad, siempre con una iluminación tenue diseñada para no competir con el protagonista real: el plato.
El Pato Laqueado: técnica, control y pureza
El corazón culinario de HUTONG sigue siendo su Pato Laqueado de Pekín, visible desde la entrada gracias al horno de leña que preside el acceso.
Aquí la clave es la técnica:
- 90 minutos de asado controlado con madera frutal.
- Deshidratación previa para obtener una piel fina y extremadamente crujiente.
- Corte milimétrico para separar piel, carne y grasa en proporción perfecta.
La experiencia empieza con un bocado de piel crujiente con caviar sobre pan de cristal, un contraste salino y textural que prepara el paladar. Después llega el trinchado en sala y el ritual de las crepes con pepino, membrillo, nabo amarillo, cebolla china y una hoisin casera que respeta la receta tradicional con un punto de dulzor equilibrado.


Dim sum a la vista: precisión cantonesa en directo
La principal novedad es la barra de dim sum, un espacio donde la técnica se muestra sin filtros. El maestro dim sum trabaja masas, rellenos y cierres con una regularidad casi quirúrgica.
Entre los imprescindibles:
- Xiaolongbao de cerdo jugoso, con caldo en su interior gracias a una gelatinización previa del fondo.
- Xiumai de ternera con textura melosa y sabor concentrado.
- Hakao de langostino envueltos en masa de arroz gluten free, finísima y elástica al vapor.
El concepto permite que el comensal vea —y entienda— el nivel de artesanía detrás de cada pieza.

Una carta ampliada con platos de carácter
Junto a los clásicos de la casa, la reapertura trae nuevas elaboraciones diseñadas para profundizar en la cocina regional china con un lenguaje actual.
- Calamares en salsa picante: cocinados a punto tierno, con un fondo especiado que integra picante, umami y notas ligeramente ahumadas.
- Cazuela de lubina y langostinos con pimientos encurtidos: un plato vibrante que combina proteína marina con la acidez característica de los encurtidos sichuaneses.
- Pork Belly a baja temperatura con bao: uno de los grandes hits de la casa, basado en una receta familiar de Shanghai. Cocción lenta para obtener melosidad y un acabado lacado brillante que intensifica el sabor.
La propuesta mantiene su línea: elaboraciones reconocibles, sabores equilibrados y un respeto absoluto por el producto base.
Una experiencia que mira a China desde la excelencia técnica
La reapertura de HUTONG no es solo estética: es una reafirmación de su identidad culinaria. Aquí el producto se trabaja con rigor, las técnicas se respetan y cada plato está pensado para expresar un sabor limpio, profundo y fiel a su origen.
Es una propuesta que habla de tradición, de precisión y de una forma de cocinar donde la calidad y la textura importan tanto como el sabor.






