La residencia de la Embajadora de EE.UU. en Madrid, Julissa Reynoso, ha sido el lugar seleccionado para dar inicio a la temporada de pesca del salmón salvaje en Alaska. El evento, celebrado esta semana, atrajo a destacados miembros de la prensa gastronómica, chefs, entusiastas de la comida y representantes del sector pesquero.

El salmón salvaje de Alaska fue el centro de atención en un cóctel que dejó una impresión duradera. El equipo de Josper, reconocido por su maestría con las brasas, sorprendió a los invitados con delicias como salmón plateado salvaje de Alaska acompañado de verduras y patatas, así como brochetas de halibut de Alaska a la robata con verduras y salsa unagi. Otros platos destacados incluían bocados de bacalao negro marinado en miso y naranja sanguina sobre hoja de plátano y cebolleta, preparados por la chef Irene Nan del restaurante Piantao.

La estación de degustaciones frías estuvo a cargo de la chef Naumi Uemura del restaurante Uemura, quien ofreció una variedad de platos con salmón rojo salvaje de Alaska en versiones frescas, ahumadas y en conserva. Joaquín Felipe, del restaurante Atocha 107, también destacó con sus degustaciones de ikura y piel de salmón plateado salvaje de Alaska, acompañadas de sus famosos encurtidos de coliflor y zanahoria.

El toque dulce de la noche lo puso Fátima Gismero, honrando a su propia pastelería, mientras que los asistentes disfrutaron de cócteles de Gin Raw y vino rosado de XF Sierra Cantabria, proporcionando una experiencia completa y satisfactoria.

Este evento anual no solo celebra el inicio de la temporada de pesca, sino que también busca concienciar al público sobre la importancia de una gestión responsable y sostenible de los recursos pesqueros, como la que se lleva a cabo en Alaska. La pesca sostenible asegura que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de estos magníficos productos del mar por mucho tiempo.