Madrid se prepara para vivir uno de los grandes acontecimientos del año. Del 11 al 13 de septiembre, MADRING se estrena en el calendario de la Fórmula 1, con un nuevo circuito situado junto a IFEMA Madrid y Valdebebas. A dos días de que comience, la ciudad ya ha entrado en ambiente. Y no solo en los hoteles o en los alrededores del trazado: también en los restaurantes.
La lista de cocineros que estarán dentro del circuito tiene suficiente entidad como para despertar el interés incluso de quienes no siguen habitualmente el campeonato. Quique Dacosta, Paco Pérez, Lucía Freitas, Rodrigo de la Calle, Mario Sandoval, Paco Roncero o Jordi Roca son algunos de los nombres anunciados.
Fuera de MADRING, la programación también ha crecido durante las últimas semanas. A los planes de Amazónico, Ten con Ten, Aarde, The Library y Four Seasons Hotel Madrid se han unido Zuma, Hard Rock Hotel Madrid, BLESS Hotel Madrid, BiBo, Leña, El Coleccionista, La Cuadra de Salvador, La Biblioteca de Santo Mauro o F1 Arcade. Hay propuestas muy distintas: desde contemplar de cerca un monoplaza hasta probar los reflejos con ejercicios similares a los que utilizan los pilotos, seguir la competición desde la mesa o, sencillamente, buscar un buen restaurante después de varias horas en el circuito.
Para quienes tengan previsto pasar el fin de semana en Madrid, reunimos algunas de las opciones más interesantes. Empezamos por lo que se podrá comer dentro del circuito.

Seis cocineros al frente de Club 91
Club 91 será uno de los grandes espacios de hospitality de MADRING. Está situado junto a la recta principal, con vistas a la salida y la meta, los garajes y la primera curva. Aunque, en este caso, nuestro interés se dirige hacia otro punto: la cocina.
Durante los tres días del Gran Premio cocinarán allí Quique Dacosta, Paco Pérez, Coco Montes, Lucía Freitas, Iván Cerdeño y Rodrigo de la Calle. Cada uno contará con su propia estación gastronómica y servirá el almuerzo durante las distintas jornadas.
La selección permite acercarse a cocinas muy diferentes sin salir del recinto. Estará presente el Mediterráneo de Quique Dacosta y Paco Pérez; la Galicia personal y profundamente ligada al territorio de Lucía Freitas; el mundo vegetal de Rodrigo de la Calle; el trabajo de Iván Cerdeño alrededor del paisaje manchego y la aparente sencillez, llena de matices, que Coco Montes desarrolla en Pabú.
No parece, por tanto, que la comida vaya a funcionar como un servicio secundario dentro de la experiencia. La intención es darle un peso propio, alejado del catering previsible que todavía acompaña a algunos grandes acontecimientos deportivos.
Club 91 dispondrá de cocina durante todo el día, restaurante y zonas lounge. El sábado y el domingo, cuando termine la actividad en pista, la programación continuará con afterparties en la terraza.
La Azotea: muchos restaurantes en un solo espacio
Otro de los puntos en los que habrá que detenerse será La Azotea, instalada sobre La Monumental, la gran curva peraltada que aspira a convertirse en una de las imágenes más reconocibles de MADRING.
El espacio ocupa cuatro plantas e incluye restaurante, zonas lounge y terraza panorámica. Por sus cocinas pasarán Mario Sandoval, de Coque; Hugo Muñoz, de Ugo Chan; Javier Sanz y Juan Sahuquillo, de CEBO; Javier Bonet, de Sala de Despiece; Roberto Ruiz, de Barracuda MX, y Gianni Pinto, de NOI.
Desde Ronda llegará también Benito Gómez, chef de Bardal. La parte dulce quedará en manos de Jordi Roca, a través de Rocambolesc, y de Oriol Balaguer.
La propuesta está pensada para probar pequeñas elaboraciones a lo largo del día, con bocados dulces y salados, tapas y diferentes puestos gastronómicos. También habrá coctelería y sesiones de DJ. El sábado, una vez finalice la actividad deportiva, La Azotea celebrará su propio afterparty. Para quien tenga curiosidad por descubrir en una sola jornada el trabajo de varios restaurantes, probablemente será uno de los espacios más entretenidos del circuito.
Paco Roncero lleva los mercados madrileños a Podium Stand
En Podium Stand la fórmula será diferente. El espacio se encuentra en plena recta principal, frente al podio, y contará con una propuesta diseñada por Paco Roncero.
No habrá un menú convencional ni una sucesión cerrada de platos. En su lugar, se instalarán distintas estaciones gastronómicas inspiradas en el ambiente de los mercados madrileños. Vinos, cervezas, refrescos y otras bebidas estarán disponibles durante toda la jornada.
El formato parece especialmente adecuado para un Gran Premio, donde los horarios y la propia competición no siempre permiten permanecer dos horas sentado ante una mesa. Se podrá comer algo, regresar a la grada y volver más tarde para descubrir otra elaboración.
Tapas, food trucks y cocina en directo
No todo en MADRING será alta cocina o espacios exclusivos. La oferta gastronómica se repartirá por diferentes zonas del recinto, cada una con un planteamiento propio.
El Mirador tomará como referencia los beach clubs mediterráneos y combinará food trucks, tapas, cócteles y sesiones de DJ. La Terminal se acercará más al concepto de food market, mientras que Ignition Club ofrecerá cocina española e internacional.
En Traction Club, por su parte, habrá estaciones temáticas de cocina en directo acompañadas por música jazz.
Dentro del circuito se podrá pasar, por tanto, de una propuesta firmada por un chef Michelin a unas tapas o un plato servido desde un food truck. Una oferta amplia, pensada para públicos distintos y para un acontecimiento que ocupará prácticamente todo el día.
Además, Rodilla se ha incorporado como colaborador gastronómico de MADRING. La cadena ha creado una edición limitada de envases con la imagen del Gran Premio y una promoción vinculada a sus menús de ensalada, con gorras de MADRING disponibles hasta agotar existencias. La campaña se mantendrá durante septiembre y llegará tanto al circuito como a sus establecimientos.
Y después queda Madrid.
Dónde comer durante el fin de semana de la Fórmula 1 en Madrid
La llegada de miles de visitantes se dejará sentir en toda la ciudad. Algunos restaurantes han creado una programación específica para los días 11, 12 y 13 de septiembre; otros comenzarán incluso antes y alargarán las celebraciones hasta bien entrada la madrugada.
Buena parte de estos planes se concentra en el barrio de Salamanca y el centro. No son necesariamente propuestas para comer deprisa antes de regresar al circuito. En muchos casos están pensadas para continuar la noche, escuchar música, tomar una copa y dejar que la conversación sobre la carrera se prolongue unas horas más.
Amazónico se transforma en Paddock Club
En Amazónico, en la calle Jorge Juan, han decidido entrar de lleno en el ambiente de la Fórmula 1. Durante el fin de semana, el restaurante se convertirá en Amazónico Paddock Club, con retransmisiones, menús creados para la ocasión, música en directo y una programación especial de DJs internacionales.
La celebración abarcará desde los almuerzos hasta las cenas posteriores a la actividad en pista. Amazónico conoce bien esa combinación de cocina, música y ambiente que hace que la sobremesa termine convirtiéndose en noche. Durante el Gran Premio reforzará precisamente esa faceta.

Muy cerca, en Jorge Juan 18, La Destilería de Amazónico prepara también tres días de comidas, cenas, coctelería y DJs. Para reservar mesa se establece un consumo mínimo de 200 euros por persona, una pista bastante clara del tipo de experiencia que se plantea.
Ten con Ten, Aarde y The Library prolongan la jornada
Otros dos restaurantes de Grupo Paraguas, Ten con Ten y Aarde, tendrán su propia programación coincidiendo con la carrera.
Ten con Ten mantendrá su conocido formato de social dining, al que añadirá menús especiales, DJs y after dinner. En Aarde habrá comidas y cenas, música en directo y sesiones de DJs internacionales durante los días 11, 12 y 13.
Todo indica que Jorge Juan y sus alrededores vivirán algunas de las noches más animadas del fin de semana. Cuando terminen los entrenamientos y las carreras, buena parte del ambiente se trasladará desde Valdebebas hasta el barrio de Salamanca.
También The Library, en Serrano 2, ha organizado comidas y cenas con menús exclusivos, música en directo y una selección de DJs. Otra de esas direcciones en las que se puede pasar directamente de la mesa a las copas sin necesidad de buscar un segundo lugar.
Zuma exhibirá el Mercedes de Fórmula 1
Una de las novedades más llamativas llega de la mano de Zuma Madrid. El restaurante de cocina japonesa contemporánea contará durante el fin de semana con un Mercedes-AMG Petronas F1 W17, que podrá contemplarse de cerca.
La presencia del monoplaza es un atractivo por sí misma, especialmente para quienes quieran observar con calma detalles que en la pista apenas se distinguen. Pero la programación no se limitará a la exposición.

Zuma prolongará su horario hasta las dos de la madrugada y combinará su carta con cócteles de autor, DJs y música en directo. Una propuesta pensada para que la celebración continúe después de la carrera del domingo, pero también durante las noches anteriores.
BiBo, Leña y El Coleccionista preparan cócteles de carrera
El Grupo Dani García también se ha sumado al fin de semana con acciones en tres de sus establecimientos madrileños.
BiBo Madrid, en el Paseo de la Castellana, servirá un cóctel especial inspirado en la Fórmula 1 y contará con sesiones de DJ desde el jueves hasta el sábado. Su carta, con platos como el conocido brioche de rabo de toro, permite acercarse a la cocina andaluza de Dani García en un formato desenfadado y pensado para compartir.
En Leña Madrid, situado en el Hyatt Regency Hesperia, el fuego y las carnes maduradas serán el punto de partida. También habrá un cóctel creado para la ocasión y música con DJ de jueves a sábado.
La tercera propuesta estará en El Coleccionista, la pequeña coctelería escondida dentro de BiBo. Allí se podrá probar otra creación especial relacionada con el Gran Premio, en un espacio más íntimo y alejado del ambiente de una gran sala.
Four Seasons lleva la carrera a la Red Room de ISA
Four Seasons Hotel Madrid ha elegido una fórmula diferente. ISA Restaurant & Cocktail Bar celebrará su Racing Weekend del 10 al 12 de septiembre en la Red Room.
La experiencia tendrá una duración de 90 minutos e incluirá un simulador de carreras de última generación, asistido por un técnico, junto con una selección de bocados y bebidas de inspiración asiática.

El hotel completa la programación con una experiencia de tapas servida en el antiguo patio de operaciones del Banco Español de Crédito, acompañada por una copa de cava, y menús especiales de almuerzo y cena en ISA.
En este caso hay algo más que un menú y un cambio de música. La idea es trasladar una pequeña parte de la competición al propio hotel y permitir que los clientes prueben sus habilidades al volante antes o después de sentarse a la mesa.
BLESS abre The Racer’s Lounge con Aston Martin
Del 10 al 12 de septiembre, BLESS Hotel Madrid acogerá The Racer’s Lounge, una experiencia creada por Glenfiddich y Aston Martin Formula One Team.
El espacio abrirá cada tarde a partir de las 19:00 horas y combinará gastronomía, una carta de cócteles elaborados con diferentes referencias de Glenfiddich y varias pruebas inspiradas en los entrenamientos de los pilotos.
Entre ellas estará BATAK, un sistema de estímulos luminosos utilizado para trabajar los reflejos y la coordinación, y Reaction Baton Challenge, una prueba basada en atrapar piezas en movimiento antes de que caigan.
No será necesario ponerse un casco, pero sí concentrarse. Quienes consuman alguna de las propuestas de la carta podrán participar en los retos y comprobar si sus reflejos responden con la rapidez que exige la pista.
Hard Rock Hotel se alía con Red Bull
Hard Rock Hotel Madrid ha preparado su Race Week en colaboración con Oracle Red Bull Racing. Desde el 7 de septiembre servirá una carta especial de cuatro cócteles elaborados con diferentes variedades de Red Bull.
La experiencia tendrá también un componente lúdico. El hotel instalará una pista de Scalextric y un espacio fotográfico creado junto a Funko. En la Rock Shop habrá merchandising oficial y prendas de edición limitada del equipo.

Los grupos de diez personas o más podrán reservar la Green Room mediante un paquete de 50 euros por persona, con cerveza de barril ilimitada. Una propuesta claramente más informal que las de los grandes restaurantes del barrio de Salamanca, pero probablemente una de las que conectará mejor con los aficionados que busquen compartir la carrera en grupo.
La Cuadra de Salvador: Fórmula 1 entre carnes y grandes pantallas
La Cuadra de Salvador, en la calle de los Madrazo, también llevará la Fórmula 1 hasta el restaurante. Durante esos días, sus tres pantallas gigantes permitirán seguir la competición mientras se comparte mesa, una opción para quienes quieran vivir el Gran Premio sin estar necesariamente en las gradas.
La carne tiene aquí buena parte del protagonismo. A sus cortes con certificación USDA Prime se incorporan en la nueva carta carnes argentinas y uruguayas y Wagyu japonés A5. La propuesta se completa con una bodega que ronda las 300 referencias y una coctelería de autor en la Barra de Salvador.
Un plan pensado para ver la carrera con algo más que una pantalla delante: comer, pedir una copa y dejar que la sobremesa se alargue si la jornada lo permite.
La Biblioteca de Santo Mauro, el contrapunto tranquilo
No todos los planes del fin de semana necesitan reproducir el ruido y la intensidad del circuito. La Biblioteca de Santo Mauro, restaurante de Santo Mauro, a Luxury Collection Hotel, propone precisamente lo contrario.
Durante la temporada estival, el restaurante traslada su propuesta al jardín histórico del hotel, rodeado de árboles centenarios. Un lugar especialmente apetecible para bajar el ritmo después de varias horas entre gradas, desplazamientos y carreras.
Bajo la dirección gastronómica de Rafa Peña, la cocina se apoya en el producto y la temporada. En la carta aparecen propuestas como el pez limón a la brasa con escabeche blanco de verduras, el arroz seco de bogavante o el pescado de roca a la brasa, acompañadas por una selección de vinos, champagnes y cócteles de autor.
Más que tematizar la Fórmula 1, Santo Mauro ofrece un refugio después de ella. Y quizá durante un fin de semana como este también haga falta.
F1 Arcade: competir antes de sentarse a comer
Quienes no se conformen con ver la carrera pueden pasar por F1 Arcade Madrid, un espacio distribuido en dos plantas con cerca de setenta simuladores.
Los asientos, los volantes, las vibraciones y el sonido buscan reproducir parte de la experiencia de conducción. Se puede competir de manera individual o por equipos y elegir diferentes niveles de dificultad, desde principiante hasta experto.

La parte gastronómica se articula mediante una carta informal que incluye alternativas veganas y sin gluten, además de cócteles. Las distintas pantallas instaladas en el local permitirán seguir el Gran Premio mientras se come o se espera el turno para conducir.
Restaurante El Albero, a unos diez minutos de IFEMA
Después de varias horas en el circuito, no todos tendrán ganas de atravesar Madrid para buscar mesa en el centro. En ese caso merece la pena mirar también hacia los alrededores. A unos diez minutos de IFEMA, en Paracuellos de Jarama, El Albero ofrece una alternativa especialmente cómoda para quienes quieran comer bien y alejarse un poco del movimiento de Valdebebas.
Aquí no hay simuladores, monoplazas en mitad del comedor ni una carta creada expresamente para el Gran Premio. Tampoco hace falta. El atractivo está precisamente en otro sitio: producto, cocina reconocible y una mesa en la que sentarse sin convertir necesariamente la Fórmula 1 en el tema de cada plato.
Jamón ibérico y queso manchego, sus conocidos boquerones “del Jarama”, coquinas de Huelva, carnes ibéricas, asados o los dados de solomillo salteados con ajo, huevo poché y foie fresco forman parte de una carta pensada para compartir y que encaja tanto en una comida antes de acudir al circuito como en una cena al terminar la jornada.

Su situación resulta especialmente interesante para quienes lleguen en coche, se alojen en los alrededores de IFEMA o del aeropuerto o, sencillamente, prefieran evitar el centro de Madrid durante uno de los fines de semana con mayor movimiento del año. Porque también hay otra manera de vivir estos días: salir del circuito, recorrer apenas unos kilómetros y cambiar el ruido de los motores por una mesa tranquila. Eso es, precisamente, lo que propone El Albero.
La reserva anticipada será especialmente recomendable durante el fin de semana del Gran Premio.
MalaFlama: brasas y carrera en Valdebebas
Para quienes prefieran permanecer en Valdebebas, MalaFlama ofrece una alternativa ligada directamente a la competición. El restaurante dispone de cinco salas privadas para grupos de hasta diez personas, equipadas con pantalla y proyector.
En ellas se podrá seguir la carrera mientras se disfruta de una selección de carnes que los propios comensales terminan en las barbacoas instaladas en las mesas. Una opción informal para reunirse con amigos, comer sin prisas y continuar pendiente de lo que sucede en MADRING.
Una tortilla inspirada en La Monumental
La Fórmula 1 también tendrá su propia tortilla de patata. La Martinuca, en colaboración con Joselito, ha creado La Monumental, tomando como referencia la curva más característica de MADRING.
La tortilla esconde en su interior una versión de los huevos rotos, con yema, puntilla crujiente y jamón Joselito. Está disponible desde el pasado 8 de septiembre hasta el 12 de octubre en los establecimientos de La Martinuca de Madrid, Barcelona y Valencia, además de a través del servicio a domicilio.

Es una propuesta mucho más sencilla que las grandes experiencias de hospitality, pero quizá por eso resulta curiosa. Frente a simuladores, monoplazas y sesiones de DJ, aquí todo se ha reducido a dos símbolos muy reconocibles: la tortilla de patata y los huevos rotos.
Quienes viajen a Madrid tendrán horas por delante entre entrenamientos, clasificación y carrera. Habrá almuerzos antes de llegar al circuito, cenas al terminar la jornada y alguna noche que probablemente se prolongue más de lo previsto.
Porque del 11 al 13 de septiembre todas las miradas estarán puestas en MADRING, pero la carrera también se disputará lejos del asfalto. Y en Madrid, como casi siempre, una parte importante se jugará alrededor de la mesa.








