“Momus sabe a hospitalidad”. Alberto Fernández, Bar Manager de Momus, sabe que un buen bar se mide (también y sobre todo) por hacer sentir bien a todo el que entra. El gaditano ha pasado por barras como la  de Dr. Stravinsky en Barcelona o por Saddle en la capital, donde dejó joyas como el cóctel Cristalino. 

Más allá del servicio, Momus está demostrando ser mucho más que un bar de calle abierto a todo el mundo. Con tan solo dos años de vida, los reconocimientos – Mejor Menú 2022 en FIBAR, Top Cocktail Bars, #84 en Top 500 Bars, Mejor Cóctel de Madrid en los Premios Time Out – avalan el potencial de esta coctelería donde no hay refrescos ni picoteos. El cóctel habla por sí mismo. 

Growing: nueva carta con inteligencia artificial 

La propuesta de Growing supone no solo la tercera carta de Momus sino la consolidación del concepto que ha inspirado anteriores menús: ver y explorar el mundo con los ojos de un niño. Si los colores y las figuras geométricas describían los sabores e ingredientes de las de las dos primeras cartas, en esta son las imágenes las que conforman el nuevo universo de Momus: 12 nuevos cócteles, 5 sin alcohol y 3 clásicos de la casa (Kingston Negroni, Espresso Martini y Maguey)
Queremos sorprender y ofrecer una experiencia diferencial“ explica Alberto, quien ha optado por ayudarse de la inteligencia artificial para crear todas las imágenes que componen la carta. Como si de un juego se tratara, cada imagen se compone de pistas para averiguar qué sabores y destilados se esconden en cada trago. 

Para iniciarse: Annie Hall y Old Cuban

La nueva carta también contempla cócteles para primerizos. Con elaboraciones in house y un ojo siempre puesto en el aprovechamiento de frutas, el Annie Hall es la demostración de cómo acertar. Se trata de un gin fizz de fresas de Huelva maceradas en vodka, acompañado de un bitter de ruibarbo, sirope de salvia, ciruela y Empirical (Plumb I suppose), una marca emergente de destilados a base de koji. Un trago largo y refrescante, perfecto para un día de calor y también disponible sin alcohol.

El Old Cuban, por su parte, supuso resolver un par de problemas. “No queríamos trabajar con menta fresca porque se estropea con facilidad”, y además, la receta clásica incluye un vino espumoso o champagne, destilados que no trabajan en Momus. Para resolverlo, “decidimos destilar la menta con un ron cubano y potenciar con el azúcar de la propia menta y pimienta rosa, que comparten fenoles” según la ciencia del food pairing, mientras que la presencia de la burbuja corrió a cargo de la kombucha de té negro que remata las notas ahumadas del cóctel. 

El Alebrije: el cóctel obligatorio

Como en cartas anteriores algunos cócteles enamoraron al público lo suficiente como para pasar a formar parte de la familia Momus. En Growing si hay un cóctel por el que merece la pena peregrinar es El Alebrije, un homenaje a México y su mitología. 

Los campos de lavanda de Guadalajara (México) fueron un punto de partida para explorar aromas. Después de muchas pruebas, consiguieron un delicado cordial de lavanda al que acompañan con mezcal y tequila, dotando al cóctel de más complejidad. El toque final se lo da el chocolate blanco. 

El cóctel termina en la presentación con la pieza de hielo decorada con puntitos de colores elaborados a base de grasa de manteca de cacao. Para conseguir que las gotitas se adhieran al hielo hace falta una congelación previa de cada cubito de unas 3 horas. Por eso solo hay 15 unidades al día de El Alebrije. Un cóctel deseado, inmejorable y que muy seguramente pase a engrosar la lista de cócteles de la casa.

Para experimentados: Lady Bianca y New Old Fashioned 

Un cóctel en dos texturas y en dos temperaturas. El Lady Bianca es un reto. “La idea era trasladar la combinación de queso con membrillo en una copa”. Un aperitivo que tiene como referencia otro clásico, el Adonis a base de vermut y vino de Jerez. Precisamente el nombre del cóctel remite al poblado de Doña Blanca en el Puerto de Santa María de Cádiz, tierra natal de Alberto y donde se encontraron ánforas fenicias con restos de vino.  

Para este cóctel fortifican con ron y “sustituimos el vermut por una esencia de membrillo tostado que tardamos en hacer 4 horas. Después añadimos ron de Trinidad y Tobago y elaboramos una espuma fina de queso parmigiano que sale a 50º grados”.  

En boca, una explosión. Un cóctel cambiante y muy diferente.

Para paladares más entrenados, el New Old Fashion es una opción más compleja que incorpora el sabor umami, cada vez más presente en la coctelería. “Optamos por incluir salsa de soja para conseguir ese sabor. Por supuesto lleva whisky americano y mirin blanco japonés“ con notas aromáticas y un bitter casero de melocotón que suaviza y equilibra el regusto amaderado.

Celebración en el mes de junio

Para celebrar sus dos años de vida, Momus tendrá mucha más vida de lo habitual a lo largo del mes de junio. Para terminar de descubrir su nueva carta, la agenda está llena de eventos y fiestas a los que unirse. 

El 5 de junio reciben a Esther Merino y Leslie Jaime, quienes impartirán una master class. Días después, el 17 de junio, reciben a Chapeau, la coctelería de Palma de Mallorca y por último, a finales del mes, el día 23, antiguos compañeros de barra de Alberto, como Yeray Monforte y Antonio Naranjo, se unirán para elaborar algunos cócteles de sus orígenes.  

No faltarán cócteles con los que brindar. 

Momus Bar

Dirección: c/San Bartolomé, 11 

Página web: https://momusbar.com/