Desde 2018 la apuesta de Patio de Butacas es clara: raíz, identidad y apego. Tres pilares que Tania López y Berto Díaz, al frente de este bar asturiano, han plasmado en Melecina, una nueva carta basada en los remedios mágicos tradicionales de Asturias. 

Con una distinción en los Top Cocktail Bar 2024, ambos bartenders hacen patria desde Pola de Siero, un pequeño y encantador concejo donde probar brebajes modernos que reflejan el entorno y la temporalidad de los ingredientes. 

Sostenibilidad, arraigo y entorno

Como en tantas otras zonas rurales, lo normal en Pola de Siero es ir al huerto o “ir a la hierba” y cocinar con lo que da el campo. Bajo la filosofía “farm to table”, esta coctelería demuestra que la sostenibilidad en el bar no es una fantasía y además, lo hacen con el ojo puesto en la tradición. 

En Melecina, “lo que antes curaba males, ahora cura almes” o lo que es lo mismo, es una carta donde los remedios mágicos -el mal de estómago, el dolor de cabeza, la tos o mejorar la visión-  se han transformado en 21 cócteles. Para su elaboración recurren a pequeños productores como Angelón, una sidrería de Navas, a los mercados de excedentes de los vecinos y, sobre todo, se valen de su propio huerto. 

En él cultivan fresas, cardos, hierbas aromáticas, y crecen higos, almendras, castañas, avellanas, peras o albaricoques, y pronto, casi un centenar de nuevas plantas gracias a un huerto hidropónico que no requiere tierra. “Cada acción es importante por pequeña que sea” insiste Berto, mientras rebusca en el campo una zanahoria silvestre o un helecho que formará parte de un nuevo cóctel. 

Melecina: ingredientes vivos y únicos

Con los ingredientes de temporada en la mano, Berto y Tania les dan vida en cócteles más enfocados al aperitivo – es el momento de más consumo del bar – con un poco de gas – la burbuja manda en Asturias – y con un toque salino como rasgos diferenciadores. 

Para empezar, destaca Urtica (ortiga), una planta que se usaba como remedio contra el dolor de articulaciones, y que integran a través de un hidrolato de ortiga con ginebra, albarín de diente de león y un encurtido de rabanito como garnish. “Es un trago seco, que evoluciona mucho con el tiempo” y que recuerda a un Bijou. 

Urtica Melecina

Los aromas a higuera llegan con Ficus y explican que “nuestros higos tienen un toque ahumado, son especiales. Solo duran 15 días en el árbol y los conservamos gracias a un licor”. El resultado es un dulzor amable que se puede ver transformado al añadir unas gotitas de solución salina. 

Otro imprescindible de la carta es Apium, a base de sidra de hojas de zanahoria y polvo de apio. En esta línea le sigue Prunus, donde el licor de ciruela y un hidrolato de brotes de abeto conviven con brandy hasta conseguir notas ahumadas y amargas muy interesantes. Igualmente destaca el refrescante Eucaliptus, con sidra ecológica, vermut de eucalipto, árnica (hierba) y ginebra. 

De lo que da la tierra aprovechan las avellanas, integradas junto a la espelta tostada en Corylus, una versión del Espresso Martini; los guisantes en el muy recomendable Prisus Satibus o el excedente de pipas de calabazas transformado en un aceite para el cóctel Helecho. Todo se aprovecha. 

Una visita a Patio de Butacas

A sus 6 años de vida, Patio de Butacas pelea por ser una coctelería de destino, tanto para los paisanos como para quienes no tienen la suerte de vivir en Asturias. A su favor está sin duda su capacidad para elaborar tragos que solo se pueden beber allí y que además desprenden el orgullo de la tradición asturiana. 

Precio cóctel: 8€ 

Dirección: Pl. Les Campes, 33, Pola de Siero, Asturias. 

Web: http://www.elpatiodebutacas.es/

Alojamiento recomendado: https://www.lacasinadelosmusicos.com/