En cuanto el clima lo permite, hay costumbres que se reactivan casi por instinto. Una de ellas es dejarse llevar por el buen tiempo y buscar terrazas donde la cocina y el entorno inviten a disfrutar sin mirar el reloj. En Pozuelo de Alarcón, el restaurante Aguirre es uno de esos lugares que apetece redescubrir cada verano. Su terraza, abierta desde finales de mayo, es un oasis entre parterres floridos donde se respira calma y se sirve cocina con raíces.
Detrás del proyecto está Teresa Aguirre, donostiarra de nacimiento y de vocación culinaria, que lleva años construyendo un espacio donde el producto y la memoria gastronómica dialogan con naturalidad. Su propuesta se basa en el recetario del norte, reinterpretado con un toque actual pero sin perder el alma.
Una carta con sabor a mar y a recuerdo
Cada verano, la carta se ajusta al calendario y a la lonja. Este año, el protagonismo lo toma el Cantábrico, con platos que evocan la costa vasca: sardina ahumada, sapitos fritos como en el barrio viejo de San Sebastián, o un talo de merluza que rinde homenaje a una de las elaboraciones más humildes del País Vasco.



Desde el norte, la ruta se desplaza hacia Huelva con unas gambas a la plancha que traen a la mesa toda la fuerza del Atlántico. Mientras el mercado lo permita, seguirán disponibles.
Eso sí, los clásicos de Aguirre no se tocan. Permanecen fieles a su estilo propuestas como la tortilla de bacalao, la Gilda vitaminada, los hongos con yema, la chistorra de Arbizu o la chuleta de vaca madurada 40 días, uno de los imprescindibles para quienes buscan contundencia y sabor auténtico.
Pintxos, bodega blanca y dulces con historia
El tapeo sigue siendo una de las señas de identidad de la casa. Los pintxos, siempre bien presentados, forman parte del paisaje habitual de la barra, donde cada bocado tiene historia. Para acompañar, la bodega incorpora nuevas etiquetas blancas, pensadas para armonizar con una carta más ligera y veraniega.
Y como final dulce, dos clásicos que nunca fallan: la tarta de queso —que rivaliza en cremosidad con la célebre versión de La Viña— y la pantxineta, puro placer para quienes disfrutan de los postres tradicionales bien ejecutados.
Además, para quienes prefieren cerrar la noche con un guiño lúdico, llegan los Vasquitos, pequeños cócteles pensados para brindar sin necesidad de grandes compromisos.
Una terraza con alma donostiarra
La de Aguirre no es una terraza más. Es un rincón con identidad propia donde el verano se vive de forma relajada, entre platos honestos, vinos frescos y una atención que combina profesionalidad y cercanía. Una propuesta pensada para los que disfrutan de los detalles, el sabor del producto y la hospitalidad sin artificios.
El horario se amplía hasta finales de septiembre, con una pausa en agosto. El espíritu, sin embargo, es el de siempre: comer bien, beber mejor y disfrutar como en casa.
Aguirre
Dirección: Calle Segundo Mata, 1. Pozuelo de Alarcón
Teléfono: 911 527 529
Horario de verano (26 mayo – 24 septiembre): cerrado domingos y noches de lunes y martes.
Terraza abierta todo el verano (excepto agosto, por vacaciones).
Precio medio: 20-30 € | Pintxo + pote: 2,5 € (jueves tarde y sábado mediodía) | Menú sidrería: 49 €








