Un cliente entra en un bar de vinos y pide una sangría. La camarera detrás de la barra no puede ocultar su rechazo ante semejante petición: una simple sangría en un wine bar. “Sshhh, baja la voz, te pueden escuchar!” Así empieza uno de los vídeos de Servicio Regular, una cuenta de Instagram que ironiza con las situaciones cotidianas que se viven en un bar.
Detrás de este proyecto audiovisual está Vicky, Martín y Leo, tres amigos y socios argentinos afincados en Barcelona, responsables del Bar Grasa, ubicado en el barrio de la Barceloneta y con apenas un año de vida.
“Queríamos salir un poco de lo habitual. Es un mercado muy saturado también en redes”, explica Vicky en una llamada telefónica. Los algoritmos no lo ponen fácil y competir por la visibilidad a base de fotos de platos bonitos y canciones en tendencia ha dejado de ser suficiente. “Buscábamos una estrategia disruptiva, algo diferente pero que igualmente se pudiera asociar con nuestro bar”.
Cada viernes graban una pieza que publican cada semana. De momento, cuentan con dos videos que están funcionando con cientos de likes y comentarios. Casi a modo de sitcom, en Servicio Regular critican con sátira el esnobismo de algunos camareros o clientes que dejan malas reviews y en el horizonte, se plantean tratar temas como los jefes que se las dan de cool, el turismo abrumador o la gentrificación en una ciudad como Barcelona. “Jugamos con la ironía, con lo absurdo. Nos burlamos de nosotros, de clientes, de situaciones que suceden en el bar” resume.
Aunque se basan en experiencias propias – el mundo de la noche da mucho de sí – Vicky insiste en que no todo les pasa a ellos en Grasa. “Tenemos una clientela muy agradable, les amamos”. Aún así reconoce que en un barrio como la Barceloneta, donde en verano se mezclan los fieles con hordas de turistas, hay personajes peculiares o algún que otro despistado. “Nos ha pasado un par de veces que un cliente entra sin saber que somos veganos, se quiere ir y es difícil convencerle de que pruebe algo antes de que se vaya”.
Bajo el #hospitalitymeme muchos profesionales de la hostelería han encontrado en las redes un canal para compartir las vicisitudes a las que se enfrentan en su trabajo diario. Al igual que Servicio Regular hay otras cuentas que siguen esta tendencia como Brooklyn Coffee Shop, una cafetería imaginaria en la que cada personaje es más surrealista que el anterior y que ya suman más de 142K followers, perfiles como Soy Camarero, Nadia Kyrylova o el bartender Daniel Nevsky, que satiriza el mundo de la coctelería y las contradicciones que se dan en una barra de un bar.

La clave de su éxito es que los usuarios se reconocen de inmediato en alguno (o varios) de los personajes, comentarios o quejas. Desde los bares de viejos al tardeo, más que un mero desahogo al puro estilo Pantomima Full, usar el humor se ha convertido en una estrategia de marketing más afinada a la hora de dar a conocer un restaurante o un bar y de paso, reírse aunque sea un poco de algunos hábitos de consumo, tendencias discutibles o incluso problemas sociales.








